Tenemos que ser conscientes de que tener una mascota implica muchas responsabilidades, pero no por ello tenemos que dejar de viajar, debemos continuar con nuestra vida normal.
Cuando programamos un viaje, lo primero que tenemos que preguntarnos es si vamos a llevar con nosotros a nuestro perro, o bien lo dejamos en un establecimiento preparado para ellos.